Un bungalow ubicado en la playa , rodeado de sierras.
La superficie de la construcción es de 250 m2.
La decoración está dada por piezas antiguas, muy bien combinadas, con muebles rústicos.
Los techos son de madera y cerámica, cuenta con una sala de estar, con sillones tapizados en género, la alfombra de telar, mesa en madera y piso también en madera.
Ventanas y puertas de demolición, le dan el toque y el comedor cuenta con ocho sillas patinadas en azul, y dos butacas en las esquinas de la mesa en madera con almohadones forrados en género.
La cocina, bien rústica, recordando una estancia, haciendo de isla un mueble antiguo en madera, los pisos están revestidos de ladrillos y cemento quemado. Muy original. La mesada es de granito blanco.
Desde la galería se puede apreciar, la piscina y el jardín, y también encontramos en ella, un lugar de descanso en la hamaca paraguaya.
Todo el bungalow cuenta con iluminación natural hasta caer la tarde y para la noche, la luz sale desde el piso, para crear un clima muy acogedor.











