BELLEZA EN SU MAS PURA ESENCIA III
COMEDOR RUSTICO Y SEÑORIAL
Desde el jardín se entra directamente al comedor. Resulta elegante, enmarcado por la gran alfombra de estilo y presidido por la chimenea con su embocadura de mármol blanco. Pero tiene un punto rústico, que le da cercanía, que lo hace acogedor: la mesa y la alacena de madera de pino tintado, las lámparas de forja con brazos. Y sobre todo, el espíritu de la propia vivienda con sus artesanales suelos de barro cocido y la carpintería de madera pintada en blanco de las grandes puertas halconeras.
Sólo se encuentran los muebles indispensables y muy pocos objetos auxiliares o complementos decorativos. Es una casa muy austera.
La peculiar distribución de la casa llama la atención. Los propietarios decidieron ubicar el estar en la segunda planta, junto a los dormitorios y los cuartos de baño, lo hicieron así porque se podían destinar a un mayor espacio, y de esa forma creaban una zona de reunión familiar y de descanso.
COCINA PROVENZAL
La estancia destila innegables influencias del estilo provenzal francés y combina sabiamente muebles de madera rústicos con la tradicional encimera de mármol y los electrodomésticos de líneas actuales como el gran horno de acero inoxidable.
La pieza más destacada es sin duda, la gran alacena de obra que ya debía estar en la casa originaria. La antigua despensa es un mueble empotrado de gran altura y cerrado compuertas de madera de color natural, alrededor del cual se estructuró el resto del mobiliario actual. El mobiliario que encontramos, la campana extractora, el horno y la vitrocerámica. El suelo se revistió con piedra, las paredes se han combinado azulejos y pintura plástica.

