DORMITORIOS luminosos
Procura pintar las paredes en colores suaves, selecciona la ropa de cama en delicadas gamas pastel, claras y serenas, e introduce algunos complementos con superficies satinadas de seda, metal o vidrio. Aprovechar al máximo la luz natural que entra en el dormitorio es vital no sólo para conseguir que el ambiente resulte sereno y apacible, sino también para ampliarlo visualmente y realzar la decoración.
En primer lugar, configura una base clara revistiendo las paredes y los suelos en tonos neutros: el blanco puro puede ser un tanto frío, por lo que recurre a las tonalidades crema o arena.
Estas gamas, junto con los pasteles y las paletas de azules y verdes, aplicadas en la ropa de cama, potencian la sensación de luminosidad y holgura.
Para crear una atmósfera íntima en la habitación durante la noche, las lámparas de sobremesa que incluyen regulador de intensidad se convertirán en tus grandes aliadas.

