DORMITORIOS luminosos III
LOS TEXTILES MAS ACERTADOS
Las telas permiten hacer infinidad de combinaciones, pero no todas crean el ambiente delicado e intimista que se recomienda para el dormitorio.
Asegúrate un espacio diáfano mediante las cortinas: elígelas en tejidos vaporosos, como las gasas o muselinas. Si lo prefieres, combina una caída poco tupida con otra más densa, que será la encargada de filtrar mejor la luz cuando lo necesites; o decántate por unos estores confeccionados con telas ligeras, como unos visillos de algodón, o incluso realizados con cañas de fibras, que tamizarán de forma suave los rayos solares. Al margen del tipo e tejido, conviene recurrir a modelos sin a adornos tanto en las cortinas como en la ropa de cama y las tapicerías. Si te decides por estampados, mejor que sean de motivos pequeños, par no reducir óptimamente el espacio.
LOS MEJORES ALIADOS
· Para difundir al máximo la luz puedes jugar con un espejo que al mismo tiempo, proporcionará una gran sensación de amplitud. Lo más habitual es disponer un modelo apaisado sobre el cabecero o la cómoda, donde configurará una acogedora área de tocador.
· Viste la estancia con algunas telas satinadas, como la seda o el terciopelo, que devolverán la luz.

