Se abre el telón
Un apartamento de 45 metros cuadrados, dividido en varias habitaciones, era muy pequeño para conseguir el ambiente desahogado y peculiar que buscaban sus propietarios. La solución fue prescindir de las paredes y desnivelar el suelo, como si se tratara de un gran escenario.
Sus propietarios adoran los espacios abiertos, las atmósferas relajantes, la sensación de paz. La construcción era nueva, por lo tanto los cambios estructurales pudieron hacerse directamente sobre plano.
La modificación fundamental realizada, fue eliminar prácticamente la totalidad de las paredes de la vivienda, para conseguir un espacio diáfano., sin separaciones. A excepción del cuarto de baño, que se cerró con un tabique de cristal. Luego para que en el ambiente se respirara la misma atmósfera, se pintó las paredes y el techo en el mismo color crema aplicado en la madera del suelo, y en las telas naturales de toda la decoración.

