Refugio en la montaña
Fresca en verano y acogedora en invierno, en esta vivienda se ha conseguido un aspecto encantador gracias a un revestimiento y al mobiliario, realizados en madera maciza, teñida y barnizada.
La decoración de este apartamento, mantiene una personalidad propia. A los propietarios les gusta los techos abuhardillados y con vigas a la vista. Ya que la vivienda se encuentra en el ático, la construcción ya contaba con un techo inclinado a dos aguas. Para acentuar el espíritu acogedor, el decorador supo enlazar las vigas a la vista con el acabado del reto de la casa, que revistió con madera de pino, tratada y barnizada, y completó con muebles diseñados a medida.
Luego, una hábil selección de telas para tapicería, estores y ropa de cama terminó de redondear todo el conjunto. Ahora es el refugio ideal.
La entrada muy acogedora gracias a su entorno de madera y su luminosa ventana abierta al exterior, con armario empotrado.
En el estar sirve de eje una cómoda de teca, sobre la cual se apoyan cuadros, con dos juegos de butacas y pufs, con tela de tapicería.










