Abr
14
Decorando un piso espacioso, suave y urbano
Este piso de 160 metros cuadrados de techos altos y nobles molduras, presentaba la distribución característica, pasillo largo y estrecho y su excesiva compartimentación lo convertían en un conjunto de pequeños espacios caleidoscópicos, difíciles y desaprovechados.
Afortunadamente la entrada de luz natural es abundante. El objetivo de los interioristas, era redistribuir espacios para adecuarlos a las funciones y necesidades de una familia compuesta por cuatro personas, respetando al máximo la arquitectura y acabados originales de la casa, que se encontraban en buen estado de conservación. Despues de realizar las oportunas transformaciones, la vivienda recuperó toda la belleza del pasado y renació exultante y llena de vida.
Tras atravesar el umbral de la casa, el visitante se encuentra con un vestíbulo encantador, en el que la pieza más llamativa y original es el armario empotrado, que aún conserva sus frentes originales de vidrio al ácido. En un rincón destaca una estilizada cómoda modernista de madera de caoba.
En cuanto al salón comedor esta estancia ofrece un gran espacio de varios ambientes dividido tan sólo de forma visual. El principal elemento separador es un gran sofá de color teja. El comedor potencia la belleza de los detalles arquitectónicos restaurados, los frisos del techo, el pavimento hidráulico que cubre el suelo y los marcos de las puertas.

